SUPERMAN: LEGADO #3

«El legado renacido»

Guión: Mark Waid
Dibujo: Leinil Francis Yu
Tinta: Gerry Alanguilan
Color: Dave McCaig

El héroe más poderoso que el mundo conocerá jamás está a punto de salir a la luz pública, sin embargo, no será facil crearse una identidad secreta bajo la que pasar desapercibido y poder vivir dos vidas, sobre todo cuando un padre adoptivo parece no estar de acuerdo en las decisiones tomadas por su hijo



RESUMEN

Comenzamos este nuevo capítulo en el punto exacto donde finalizamos la reseña anterior: Clark y Ma Kent han comenzado a diseñar y confeccionar un traje con las mantas y bandera que envolvían a Clark cuando aterrizó en la Tierra, ambos se muestran fascinados con la tarea, pero Jonathan Kent observa preocupado a su familia desde la penumbra.

 

Sumido en sus pensamientos Pa Kent sube hasta la habitación de Clark, recordando anécdotas acerca de la infancia de su hijo, minutos después le pide ayuda a Clark para reparar un problema en el granero y, en el tractor, nuestro héroe le responde que en seguida se reune con él pero junto con Ma Kent continúa diseñando el traje, al tiempo que activa la tableta y muestra a su madre adoptiva como era el mundo del que proviene y sus habitantes.

Minutos después con su super-oido, Clark escucha como su padre ha logrado reparar el tractor, el granjero entra en casa y Clark trata de disculparse por haberse distraido y no haberle ayudado, pero Pa Kent se muestra contrariado y le dice a su hijo que no hay nada de lo que deba disculparse ya que pronto podrá hacer el numerito con el disfraz que se está haciendo, dejando a  su hijo y a su mujer preocupados por esta actitud. Esa misma noche, a la hora de acostarse los padres de nuestro héroe conversan, Ma Kent alega que Clark está pasando por muchas emociones al haber tomado la decisión de seguir su legado extraterrestre, y Jonathan replica que el problema es ese, que Clark no es como ellos,  ninguno de los dos son conscientes de que su hijo con sus poderes está escuchando la conversación de ambos.

A la mañana siguiente madre e hijo continúan con su labor de diseño del traje, Clark observa con si visión microscópica el cohete que le trajo a la Tierra y comienza a interrogar a su madre. Por la actitud de Jonathan, nuestro héroe no entiende por qué está comportándose así con él desde que llegó de Ghana, de pronto Pa Kent entra para coger unas herramientas con las que clavar unos postes, Clark trata de que su padre vea el uniforme que están diseñando, pero Jonathan displicente no hace el menor caso a la sugerencia de su hijo, Martha le pide a su hijo que la acompañe y Pa kent queda a solas comenzando a golpear con un mazo el cohete de su hijo, los golpes hacen que la nave alcanze una viga y que todo el granero comience a derrumbarse.

En el último instante Clark utiliza sus poderes para salvar a su padre y lo aleja volando, Pa Kent le pide que le baje a tierra pero su hijo le dice que han de hablar, Jonathan se muestra reticente, le dice que se siente triste por ver como Clark está rompiendo el vinculo que tenían, que le duele que haya decidido no ser Clark Kent nunca más, y es en ese punto cuando nuestro héroe le aclara que jamás va a dejar de ser su hijo ni su identidad como Clark Kent, si no que se convertirá en dos personas distintas, al oír sus planes Pa Kent se tranquiliza y Martha empieza a urdir un plan para una identidad secreta.

De esta forma, Clark junto con sus padres adotivos comienza a buscar peinados y estilos de vestir que le hagan parecer una persona completamente distinta a cuando lleve el uniforme, pero hay algo que es muy dificil de disimular, el intenso azul del color de los ojos de Clark es muy llamativo, Martha no sabe que hacer para disimularlo pero Jonathan piensa que las gruesas gafas que él usa podrán lograr que el color de los ojos de su hijo se disimule casi por completo.

No obstante, Ma Kent también le advierte a su hijo de que en lo sucesivo deberá interpretar un papel, gesticulando de manera distinta, encorvándose y variando el tono de voz para que parezca otra persona por completo, Clark pregunta si será suficiente y su madre le explica que años atrás vieron una obra de teatro en la que un actor interpretaba dos papeles distintos y hasta el final de la función nadie supo que se trataba de la misma persona. A Jonathan le preocupa que su hijo en lo sucesivo se rodeé de periodistas que puedan averiguar su secreto, pero nuestro héroe le responde que ha de rodearse de ellos para conocer donde necesitarán sus poderes, sus padres le dicen que para esconder su secreto deberá ir a una gran ciudad, y Clark responde que se instalará en Metrópolis, al tiempo que parten hacia la parada de autobuses finalizando de esta forma el cómic.

OPINIÓN

¡¡Sensacional!! Es indescriptible la sensación tan placentera que produce leer esta historia años después de su publicación. Siempre se ha dicho que Smallville es lo que hace a Superman ser quién es y esta historia es el claro ejemplo de ello.

Frente al despróposito de Los Nuevos 52 que parece haber olvidado los conceptos básicos del Hombre de Acero, en este tercer capítulo de «Legado» tenemos toda la mitología de Superman en veinte páginas.

Ver cómo diseña el uniforme clásico con las mantas y la bandera con las que iba cubierto en su viaje desde Krypton, contemplar cómo Pa Kent pasa un mal momento anímico al creer que su hijo quiere dejar de ser Clark Kent, o asistir al nacimiento de su identidad secreta , en el que asistimos al instante en el que se pone las gafas por primera vez , o su partida hacia Metrópolis en donde le aguarda la aventura de su vida, es algo que termina por emocionar al verdadero fan del Superman de toda la vida.

Magnificamente dibujado, con una paleta de colores que embellece aún más la obra y con un guión solido y coherente en el que no hay atisbo alguno del mal sueño en el que DC ha convertido al personaje en esta década, estamos ante un cómic indispensable que nos pega a la butaca y hace que queramos saber cómo continuarán las aventuras de este novato pero prometedor Hombre de Acero.

Resumiendo, y tal como dije al inicio de mi opinión solo se le puede calificar de una forma: Sensacional.

Nacho Rodríguez

Por Miss Lane

Diseñé miles de inventos revolucionarios que me habrían convertido en la mujer más rica del mundo… pero los guardé en Megaupload. Ahora dirijo esto a tiempo completo.

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