Capítulo 11 «Tiburón asesino» – «Jugar o no jugar» (Wildsharkk – To Play or Not to Play)
Fecha de emisión: 26 de noviembre de 1988. Guión: Marv Wolfman y Cherie Wilkerson
Superman se enfrenta a Tiburón Asesino y al Triángulo de las Bermudas. Clark descubre que no puede jugar al fútbol.
Historia
Tiburón Asesino
Perry White y su esposa, Anne White, están disfrutando de un crucero a bordo del S.S. Narnia por el Triángulo de las Bermudas para celebrar su aniversario de boda. De repente, el barco queda envuelto en una misteriosa niebla y desaparece. Durante el suceso, un miembro de la tripulación llamado Stevens cae por la borda y presencia la desaparición. Desde un bote salvavidas, utiliza una radio para enviar una señal de socorro.
Jimmy y Lois reciben la llamada de auxilio de Stevens. Poco después se les une Clark, que está jugando con la potente radio CB de Jimmy. Mientras Lois y Jimmy no están mirando, Clark se marcha y poco después aparece como Superman para rescatar a Stevens. Después de que este le cuenta lo sucedido, Superman consigue localizar la niebla y descubre que oculta un extraño objeto con forma de tiburón que se desplaza por el agua. Sin embargo, cuando intenta investigarlo, es arrastrado por un remolino y después sale disparado del agua mediante un misil de fósforo. Esto permite que la niebla y aquello que oculta puedan escapar.
El objeto con forma de tiburón resulta ser una extraña embarcación que regresa a una base con forma de tiburón situada en el fondo del océano. Está dirigida por un hombre llamado comandante Tiburón Asesino, que se considera a sí mismo el mayor pirata de la era moderna. Allí se descubre que Perry, Anne y todos los demás pasajeros del S.S. Narnia están retenidos.
Clark investiga un club nocturno llamado Bermuda Shorts Club, dirigido por Ricardo Shorts. Allí intenta averiguar si alguno de los marineros que frecuentan el local sabe algo sobre el paradero del Narnia. Sin embargo, queda claro que no quieren que Clark descubra nada, por lo que termina marchándose. Uno de los marineros del club llama entonces a Tiburón Asesino para informarle de que Clark está haciendo preguntas y recibe la orden de deshacerse de él.
Jimmy y Lois viajan en taxi por las Bermudas con un conductor bastante entusiasta. En ese momento, Clark se cruza con ellos mientras conduce su ciclomotor. Poco después aparecen varios hombres en ciclomotores que lo persiguen armados con pistolas láser, por lo que Clark hace que Lois y Jimmy suban a su vehículo para poder escapar. En un momento dado, los perseguidores destruyen los frenos del ciclomotor, pero Clark consigue seguir huyendo hasta que finalmente es capturado por un gancho que sale de un helicóptero que lo persigue. Después es llevado a la base de Tiburón Asesino y conducido ante él, que ordena encarcelarlo.
Mientras tanto, Lois y Jimmy encuentran una tarjeta del Bermuda Shorts Club que se había caído del bolsillo de Clark cuando fue capturado y deciden investigar el lugar. Lois se hace pasar por bailarina y consigue averiguar dónde se encuentra la base de Tiburón Asesino mientras habla con uno de sus marineros.
Tiburón Asesino intenta apoderarse de un barco que transporta oro, pero Superman, que ha conseguido escapar de su cautiverio, sale tras él. Superman neutraliza con facilidad las armas utilizadas contra él y lleva el barco hasta la costa.
Lois consigue infiltrarse en la base de Tiburón Asesino. Cuando descubren que está allí sin autorización, varios helicópteros equipados con armas láser salen en su persecución. Justo cuando cree haber conseguido escapar, se encuentra cara a cara con el propio Tiburón Asesino.
Por desgracia para Tiburón Asesino, Superman va tras él. El villano utiliza numerosas armas diferentes para intentar detenerlo, pero ninguna funciona. Finalmente consigue atraparlo en una red durante el tiempo suficiente para escapar en una nave de huida, llevándose a Lois como rehén para asegurarse de que Superman no lo persiga. Superman libera a todos los prisioneros, incluidos Perry y Alice, y después sale en busca del villano al darse cuenta de que ha logrado escapar.
Como su mayor acto de criminalidad, Tiburón Asesino activa a distancia un dispositivo diseñado para destruir las Bermudas mediante la creación de una gigantesca tromba de agua. Sin embargo, Superman consigue detenerla utilizando su aliento congelante.
Después, Clark, Lois, Jimmy, Perry y Alice vuelven a reunirse. Clark explica su desaparición asegurando que Superman lo rescató antes que al resto de los prisioneros. Perry y Alice toman entonces un taxi conducido por el excéntrico taxista.
Jugar o no jugar
En el Álbum familiar, Clark se presenta a las pruebas del equipo de fútbol americano de su instituto junto a uno de sus amigos. Su actuación es excelente y consigue ser seleccionado como quarterback titular.
Cuando llega a casa, Jonathan le señala que eso no es justo para los demás chicos, teniendo en cuenta los poderes anormales de Clark.
Al darse cuenta de su error, Clark intenta evitar jugar al fútbol poniéndose unas gafas falsas, pero no lo consigue. Entonces decide provocar su expulsión del equipo jugando deliberadamente muy mal. Incluso utiliza sus poderes, como su superaliento, para empeorar todavía más su actuación, y le dice al entrenador que su buen rendimiento anterior no fue más que un golpe de suerte.
Finalmente, Clark se convierte en el ayudante del equipo y parece bastante satisfecho con su nuevo puesto, así como con la posibilidad de que sus amigos puedan alcanzar mayores éxitos.
Curiosidades
Una de las ideas de Clark para que lo expulsen del equipo es ponerse unas gafas de teatro que Jonathan Kent utilizó una vez en una obra. El padre de Clark no cree que eso vaya a hacer que lo echen y plantea una pregunta irónica sobre cómo unas gafas pueden cambiar algo, lo que presagia la dudosa eficacia de que Superman se oculte cuando no es necesario.
Capítulo 11 «Tiburón asesino» – «Jugar o no jugar» de «Superman»
Opinión

La historia de «Tiburón Asesino» ha estado bastante regular, y resulta un tanto extraño teniendo en cuenta que uno de sus guionistas es nada menos que Marv Wolfman, una figura mítica del cómic. Hay ideas que podrían haber dado bastante más de sí, pero el episodio no termina de desarrollarlas y algunas situaciones chirrían demasiado.
El principal problema está en el propio villano. Tiburón Asesino es un antagonista bastante cutre, más cercano a una caricatura que a una amenaza realmente interesante, y sus secuaces tampoco ayudan precisamente a mejorar la situación: son más tontos que un botijo. Además, el personaje está muy poco desarrollado. Sabemos que se presenta como un gran pirata moderno y poco más; no hay demasiado interés en explicar quién es, qué le mueve o por qué debería importarnos como enemigo.
También vuelve a aparecer un problema que arrastra la serie prácticamente desde el principio: las desapariciones de Clark. No es algo exclusivo de este episodio, sino una constante a lo largo de la serie. Clark desaparece en determinados momentos y después vuelve a aparecer sin que se dedique demasiado tiempo a justificar qué ha estado haciendo o cómo ha conseguido solucionar determinadas situaciones. Es cierto que estamos ante una producción dirigida principalmente a un público infantil, pero eso no debería servir como excusa para descuidar estos detalles. Los niños también se hacen preguntas y, cuando una historia presenta situaciones que no terminan de encajar, se nota.
Por suerte, el episodio vuelve a demostrar que su mejor baza sigue siendo «El Álbum Familiar de Superman». Como viene siendo habitual, esta pequeña historia resulta mucho más redonda y aprovecha mejor las características del personaje.
Además, encaja muy bien con lo que hemos visto en algunos episodios anteriores, en los que Clark ha utilizado sus poderes en beneficio propio. Recordemos, por ejemplo, cómo llegó a aprovecharlos para aprobar a la primera el examen de conducir. Aquí, en cambio, empieza a comprender las consecuencias de tener una ventaja que los demás no poseen. Cuando destaca durante las pruebas de fútbol americano y consigue convertirse en quarterback titular, Jonathan le hace ver que no es una competición justa si utiliza unas capacidades sobrehumanas frente a chicos normales.
Clark comprende entonces que está haciendo trampas, aunque nadie pueda demostrarlo, y decide abandonar su puesto. Sus intentos por conseguirlo son bastante divertidos, especialmente cuando recurre a sus poderes para jugar todavía peor y convencer al entrenador de que su actuación inicial fue simplemente un golpe de suerte. Finalmente encuentra su sitio como entrenador asistente, satisfecho con poder ayudar al equipo sin aprovecharse de una ventaja que los demás no tienen.
Esta parte funciona especialmente bien porque las pequeñas triquiñuelas de Clark con sus poderes están muy bien planteadas. La serie sabe exactamente cómo utilizar sus habilidades para generar situaciones cómicas y, al mismo tiempo, para mostrar cómo el personaje aprende a utilizarlas de una manera más responsable. Precisamente por eso resulta difícil aceptar que la historia principal no tenga el mismo cuidado. Si en «El Álbum Familiar de Superman» son capaces de construir situaciones sencillas alrededor de los poderes de Clark y hacer que tengan sentido, no hay ninguna razón para que las otras tramas estén tan poco trabajadas.
En definitiva, «Tiburón Asesino» deja una sensación bastante irregular. La aventura principal tiene algunos elementos entretenidos, pero el villano, sus secuaces, la escasa profundidad de los personajes y determinadas situaciones poco cuidadas hacen que el resultado quede por debajo de lo que podría haber sido. Por suerte, El Álbum Familiar vuelve a ser lo mejor del capítulo y demuestra una vez más que, cuando la serie se centra en Clark y en su aprendizaje, funciona mucho mejor.
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